El Boca despide a Palermo
Los aficionados del Boca Junior despidieron ayer a unos de sus ídolos: Martín Palermo. El colorido y el entusiasmo de los aficionados en los graderíos convirtió en una fiesta el partido ante Banfield (1-1), que convocó a tanto público como el clásico Boca-River disputado el 15 de mayo pasado, en el que Palermo marcó como tantas otras veces.
La despedida de Palermo tuvo un detalle bastante original, y es que se levantó del césped una de las porterías de La Bombonera para regalársela al astro argentino. El jugador, que no pudo contener las lágrimas, aseguró entre bromas que no sabe dónde la va a poner, pero que seguro que le encuentra un sitio porque es algo muy especial para él.
Palermo llegó al club en 1997, para ganar hasta 14 títulos . Entre los numerosos hechos curiosos interpretados como "heroicos" por la afición, Palermo marcó su gol número 100 en la Primera División ante Colón, en la ciudad de Santa Fe, con los ligamentos cruzados de la rodilla rotos, dando la victoria al Boca en ese partido por 1-2.
Su récord como máximo goleador en 'La Bombonera' quedó en 129 tantos y la marca como quinto histórico de Argentina en torneos oficiales en 227. Después de tantos éxitos, Palermo no pudo por menos que reconocer que es duro dejar el fútbol, pero que era una decisión que tenía que tomar en algún momento, aunque no pudo contener las lágrimas.
Uno de sus momentos estelares fue cuando en el 2000 marcó dos goles a Iker Casillas y dio la victoria al Boca frente al Real Madrid (2-1) en Tokio, en la final de la Copa Intercontinental.
Palermo también estuvo cuatro años en la liga española. Regresó al Boca Juniors y con Alfio Basile como entrenador logró cinco títulos consecutivos. Y si algo quedaba para sellar su marca boquense, en Sudáfrica 2010 marcó con la selección argentina un gol ante Grecia, siendo el primer jugador de ese club en marcar en un mundial en 80 años.